Callcenter: 419 89 99

Estás interesado en publicitar con nosotros?. Escribinos!

Descargar Tarifas vigentes!

“El topo”: Calderero, sastre, soldado, espía


Tres años después de “Déjame entrar”, Tomas Alfredson nos regala otra genialidad que le subraya como director a seguir al margen de géneros y condicionamientos. Un trabajo milimétrico e inapelable con un elenco interpretativo tremendo.

Algo huele a podrido en el servicio secreto británico. El agente retirado George Smiley (Gary Oldman) es el encargado de descubrir el origen de la peste. Hace tres años, un cineasta que llegó del frío, de nombre Tomas Alfredson, nos regaló “Déjame entrar”, una de esas joyas que trascienden géneros, encasillamientos y presupuestos. De aquella demostración de talento tras las cámaras nace este nuevo reto, la responsabilidad de dirigir “El topo” (ver tráiler), nueva adaptación ─ya saltó a la pequeña pantalla en 1979─ de la novela de John le Carré originalmente titulada “Tinker, tailor, soldier, spy” ─“Calderero, sastre, soldado, espía”, demasiado arriesgado para nuestro circuito de salas─. Y el resultado subraya al realizador sueco como un tipo a seguir sin cuestionar los caminos que tome su carrera en el futuro.

«La guerra ya no se hace en las trincheras». Y es que una vez más Alfredson, que hasta se homenajea a sí mismo en algún personaje, se muestra inapelable en su narrativa, desplegando una historia de espías densa, espesa, milimétrica en su presentación y ambientación, un cuento de agentes secretos elegantes pero carentes de glamour y atractivo, una pandilla de funcionarios grisáceos y entumecidos cuya labor se ve muchas difuminada en un universo de intereses contrapuestos. Con una dirección artística espectacular, un montaje complejo e hipnótico y una banda sonora tremebunda de Alberto Iglesias ─y más allá de lo instrumental, la utilización de temas como “La mer”, interpretada en francés por Julio Iglesias, es fabulosa─, la película es todo un ejemplo de eficacia y respeto a sus objetivos, aunque supongan en ocasiones seguir parámetros tan gélidos que se confiesan casi contrarios a lo comercial.

Además, tener en pantalla a semejante elenco de titanes impone y marca a fuego el desarrollo del férreo guión de Bridget O’Connor y Peter Straughan. Gary Oldman da toda una lección de contención actoral, fundido con su rol, seguido de cerca/lejos ─en función de lo que él mismo va marcando a lo largo del metraje─ por Colin Firth, Ciarán Hinds ─que prácticamente no abre la boca, ni falta que le hace para impresionar con su presencia─, John Hurt, Mark Strong, Toby Jones, Benedict Cumberbatch, David Dencik o Tom Hardy, en lo que queda como uno de los más despampanantes repartos masculinos de los últimos tiempos. “El topo” es, en definitiva, una delicia cinematográfica que perderá por el camino a quienes necesiten de más adrenalina rítmica, pero encandilará a quien se vea atrapado en su pérfida y aterradora ─por la impactante y descorazonada actualidad de sus lecturas─ telaraña compositiva. Ahí queda eso.

Fuente: labutaca.net

Comentarios

comentarios

Powered by Facebook Comments